Las bases de la maquetación – Aprende a maquetar

¿Alguna vez te has preguntado por qué la mayoría de publicaciones impresas que consultas poseen elementos o marcadores comunes o coherentes en todas sus páginas? ¿Crees que cada una de las páginas o secciones de tu revista mensual favorita se maqueta de forma personalizada? ¿Existe algún proceso de generación de maquetación cohesionada y coherente?

Ejemplos de retícula modular
Fuente: Diegomatteri.com.ar

El elemento fundamental sobre el que se asienta toda maquetación, y no sólo editorial es la retícula constructiva. Este elemento clave es aquello que posiciona y contienen todos los componentes del diseño para facilitar y permitir la lectura, orden, alineación y presentación de contenidos al lector de forma regular, coherente y cohesionada. La precisión, la proporcionalidad y las medidas exactas en la muestra de material visual, textual y simbólico son esenciales para cualquier diseñador o maquetador.

Las retículas poseen innumerables combinaciones y niveles de complejidad para el maquetador. Ello también se presenta en menor medida en el lector que podría darse cuenta y forzar su interés por los contenidos de la publicación.

Las retículas constructivas creadas por el responsable de diseño pueden ser manipulables y adaptables al contenido. Aunque se recomienda que las modificaciones entre páginas sean inapreciables por el lector. Todo ello podría provocar desajustes, percepciones negativas o incoherencia estructural.

Dar sensación de organización compacta, equilibrada, meditada y en base a razones de proporcionalidad, coherencia, cohesión, claridad e inteligibilidad suponen un incentivo para continuar la lectura de una publicación. Independientemente del contenido.

Las retículas, por tanto, permiten simplificar al máximo los elementos visuales, simbólicos y textuales de un proyecto editorial y disponerlos de una forma y estilo coherentes a unos principios de diseño. La consecuencia es llevar la retícula hasta el final y estar convencido de su utilidad.

El maquetador, por tanto, deberá atender a diversos criterios para elaborar una retícula o página maestra que irá repitiéndose a lo largo del proyecto editorial y que, intente alejarse del hermetismo, inmovilismo o la simetría. Una retícula construida con márgenes desiguales, líneas de flujo abundantes, foliado alterno, marcadores, columnas asimétricas y sangrado seguramente funcione creativamente más que sobre una maquetación clásica a 1 columna basada en la Sección Aurea.

Sin embargo, en el ámbito editorial existe la posibilidad de maquetar sin retícula y también sería perfectamente válido. Un diseño basado en retícula únicamente sienta las bases de los principios de orden, coherencia y disposición de elementos. Dando una sensación seria y profesional de presentación de contenidos. Una publicación o diseño no basado en retícula también puede cumplir su propósito y comunicar mucho más allá. Lo fundamental es también ser coherente con las decisiones de maquetación que se toman y argumentar en la ejecución. Seguramente la creatividad sea mayor en este tipo de piezas donde la regla es que no hay reglas.

En Agencia La Nave empleamos en un 90% retículas constructivas para la mayoría de nuestros diseños y maquetaciones. Con ello el departamento creativo intenta transmitir principios de orden, coherencia, cohesión, simplicidad y agilidad en la disposición de la información. Se pretende en todo momento la claridad e inteligibilidad de la lectura y los aspectos ornamentales se dejan en un segundo plano. Aunque en ocasiones, y dependiendo del cliente, se opta por diseño no basados en retícula donde existe mayor libertad creativa. La decisión en maquetación, por tanto, es tuya pero… Sé siempre coherente con lo que hagas. Incluso hasta el final.

 

 

One thought on “Las bases de la maquetación – Aprende a maquetar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *